CMC Illustration

Cristian Melián Cabrera – Ilustración y Diseño

Últimamente me ha gustado ir haciendo prácticas o ilustraciones rápidas entre ilustraciones complejas para irme soltando e ir evolucionando el estilo de dibujo a donde quiero ya que considero que alcanzado un punto de realismo lo ideal es ir consiguiendo el mismo efecto pero con menos detalles, es decir, insinuar las formas, las luces y colores con manchas y trazos rápidos, aportando a la ilustraciones realistas ese efectísmo de pintura, enriqueciendo la imagen. Esta vez el objeto de practica ha sido una ilustración del Pinzón azul (Frigilla teydea) que ha salido muy rápido y ha sido muuuy disfrutona.

¡¡Espero que la disfruten igual!! ¡Pronto más!

“Los soldados de Fienurg han tenido que lidiar con muchos “No-muertos” pero ninguno como los Necrófagos. No se sabe bien como pero se conoce de plagas que asolan poblados en los que la enfermedad no deja cuerpo con vida, pasando de fiebre a una enorme fatiga y de un hambre atroz a la muerte. De aquí se adopto la rara costumbre de enterrar los cadáveres con pesadas lozas de piedra ya que, pasados unos días, los pocos que vivían para contarlo encontraban abiertas las tumbas de sus parientes, creyendo que sus ocupantes había vuelto a la vida. No solo no se equivocaban, sino que los soldados traen historias de estas feroces criaturas que atacan a personas, animales o incluso a sus compañeros de cementerio…”

Y finalmente una ilustración que me he quitado de encima sorprendentemente rápido para lo que solía tardar en este tipo de pinturas. Creo que después de esto me voy a tomar un descanso de los bichos horribles, jeje.

¡Disfrutad!

” Existen desde hace mucho, tanto, que la mayoría de los ciudadanos de Fienurg nos criamos con sus leyendas… Ángeles con garras de dragón. Mi abuelo contaba: ” bajan de las montañas como damas blancas y pasean por las calles de un lado a otro acercándose a las huérfanas. Vi a una de ellas arrodillarse ante una niña, alzar su grotesca mano deformada en zarpa por quien sabe que artes y acariciarle sus frías mejillas con una dulzura que ni la más alta de las reinas podría. La miró como si con esos ojos rojos que el dragón les ha dado leyesen en su alma para, a continuación, arroparla en su pecho y salvarla de la fría muerte que el destino le había preparado.” Nuestro rey las rechaza y los Caballeros del Dragón protegen nuestro pueblo aunque son tiempos duros para Fienurg y el oro nubla sus mentes con mayor velocidad cada vez, pero no a ellas, no a nuestras protectoras, las Doncellas de la Zarpa.”

Aquí están por fin estas guerras que pertenecen al proyecto “Wasteland” para el que últimamente hago tantas ilustraciones y es que al igual que hace mucho tiempo tiene de nuevo a mi imaginación volando. Aunque ahora tengo otra serie de ilustraciones en mente no dejaré de lado este tipo de ilustración fantástica que tanto me gusta.

A veces me enfado un poco cuando me paso muchísimo tiempo trabajando en una ilustración, dándole vueltas y modificando cosas día tras días hasta que me gana la partida y tengo que rendirme un poco a lo que ella quiere. Por eso, aunque para muchos es evidente,  suelo olvidar lo gratificante que es trabajar en algo sin pretender nada especial más que practicar e ir ganando en calidad y velocidad.

Esta ilustración es un ejemplo de eso ¡una hora y marchando ilustración!

¡Vaya!

Mira que hace tiempo que no posteaba nada, vamos a intentar que esto no se convierta en una costumbre, eh?!

Mientras estoy trabajando en algunas ilustraciones y preparando otras tantas vamos a ir recordando proyectos pasados. Rebuscando en casa y haciendo limpieza encontré estos fragmentos de trabajos hechos en la Escuela de Arte. Eran para ilustrar un packaging que contenía una botella de vino fabricado en Canarias y mirandolos bien me he dicho “Oye, ¡¡esto no estaba mal!!”.

Recordemos juntos esos tiempos en los que trabajaba a acuarela y tinta dándolo todo en estos enlaces de aquí abajo:

Figura1 / Figura2 / Figura3 / Figura4 / Figura5

¡Disfrutad!

Él es Borjav, alto caballero de la ciudad de Fiernug donde la figura del dragón representa a su gente. Estos guerreros están vinculados a sus armaduras las cuales se restauran cuando son dañadas y curan a sus portadores a la vez que, con el uso, se adaptan haciendose cómodas en peso y movimiento. Las placas y el color hacen referencia a los dragones que tan fielmente veneró su pueblo en el pasado y que hoy quedan en el olvido dando paso a nuevas ideologías e intereses que hacen que Fienurg se muera. Nuestro guerrero, juntos con los pocos aliados que puede contar, luchará para que la razón y la luz brillen de nuevo en la ciudad de los dragones.

Este personaje pertenece al proyecto Wasteland y a sus creadores, aunque años atrás me encargué de ponerle cara y me encariñé tanto que tenía que rediseñarlo y hacerle justicia de alguna manera.

¡¡Espero haber contado la historia como realmente era!!

He tardado muchísimo con los brillitos del metal, pero poco a poco y con la práctica empiezo a recortar en tiempos, a ver que tal se me dan a partir de ahora.

¡Disfrutad!

Para mí, como para muchos, esta semana arrancó el año con sus rutinas y sus propósitos. Por ello me pongo manos a la obra y publico el primer post del año.

Puede que esta no sea la ilustración de mi vida y que tal vez no comunique excesivamente, pero para mí representa la evolución de años de trabajo y acercarme técnicamente a un estilo que siempre me ha maravillado desde que abria boca con las ilustraciones de John Howe.
Representa un paisaje medieval fantástico, una ciudad antigua cuyos habitantes rinden culto al dragón y sus más altos caballeros responden al nombre de Dragoneros.
Les adjunto el boceto o primera ilustración que hice 5 años atrás para un proyecto que creo abandonado que ya he comentado otras veces y que para el que, si me dejan, revisaré muchos de los diseños que hice entonces.

Con esta ilustración me he demostrado definitivamente que me hace falta tiempo y tranquilidad para sacar lo mejor de mí, sin referencias, en poco tiempo y solo por diversión, ¡todo un logro! Un ejemplo más de que por encima del trabajo que desempeñemos, sea cual sea, se encuentra el disfrutarlo.